CALIGRAFÍA CHINA
Hablar de escritura y caligrafía es,
para muchos chinos hablar de arte. Lo cierto es que en muchos
países asiáticos, la escritura se ha valorado
tanto como el la pintura, la escultura o cualquier otro arte.
No en vano, China creó la caligrafía hace más
de 2.000 años, siendo este medio uno de los testimonios
más grandes del paso de los siglos. El supuesto inventor
de la caligrafía, fue Tsang Chieh quien, tomo la idea
de observar las huellas que los animales hacían al
andar sobre la arena y a partir de esta idea empezó
a desarrollar algunos trazos, que formaban diferentes representaciones
caligráficas.
La caligrafía china tuvo muchos maestros
y discípulos, además de formatos diferentes.
Se han hallado hallazgos en superficies duras, en madera,
tallas y materiales de naturaleza muy diversa.
En el año 220 se empezó a utilizar
con frecuencia el pincel y la tinta china con la cuál
se escribía sobre rollos de seda empezando así
el origen de lo que hoy conocemos como el papel y el bolígrafo
modernizados. Estos manuscritos adquirían una tradicional
forma de acordeón y eran plegados de una forma muy
especial. Incluso se llegaron a desarrollar diversos artilugios
y cajas esféricas, donde se podían depositar
estos papeles protegiéndolos de la humedad o el calor.
La caligrafía china posee una amplia
gama y riqueza de movimientos, las leyes del trazo empleadas
así lo confirman. El alfabeto y la caligrafía
china ya de por si muy diferentes al resto de culturas muestra
claramente una aptitud por la caligrafía y este hecho
ha ayudado a consolidar la originalidad de la caligrafía
china.
Esta escritura parece gozar de un movimiento
propio, en algunos aspectos, la podemos comparar con la pintura,
por su capacidad para asombrar y emocionar al público.
Los calígrafos chinos fueron desarrollando
muchos tipos de escritura, esta gran variedad se puede clasificar
en cinco tipos básicos. El chuan Shu o escritura de
los sellos, el Li Shu o escritura administrativa, el K'ai
Shu o escritura normal, el Hsing Shu o escritura acelerada
y el Ts'ao Shu que significa "escritura de hierba".
En muchos mercados y poblaciones de China
es posible comprar manuscritos originales de caligrafía,
bien antiguos o actuales. Es uno de los mejores souvenires
que se puede llevar a casa ya que la escritura china es representativa
de arte y cultura. También existen algunas de arte
que se han especializado en este arte y que reúnen
a distintos calígrafos que compiten entre sí.